Muchas mujeres entre los 30 y 55 años sienten que algo necesita cambiar. Cansancio persistente, poco tiempo para sí mismas, alteraciones del sueño, cambios en el ánimo, aumento de peso, molestias físicas nuevas o simplemente la sensación de estar funcionando en automático. Esto es muy frecuente en mamás, y también en mujeres que atraviesan la perimenopausia o la menopausia.
La buena noticia es que mejorar la calidad de vida no requiere cambios extremos, sino procesos acompañados, realistas y sostenidos en el tiempo. En Espacio FloreSer trabajamos desde la Medicina del Estilo de Vida (MEV), poniendo el foco en el cambio de hábitos como una herramienta de salud integral.
¿Qué significa realmente cambiar hábitos?
Cambiar hábitos no es “tener fuerza de voluntad” ni cumplir un plan perfecto. Es aprender a hacer pequeñas modificaciones conscientes, alineadas con el momento vital de cada persona.
Un hábito es una conducta que se repite en forma automática. Para que un cambio sea posible y duradero, necesita:
- Claridad (saber qué y por qué cambiar)
- Realismo (adaptado a la vida cotidiana)
- Acompañamiento (no hacerlo sola)
- Tiempo (los procesos no son lineales)
¿Qué se evalúa en una consulta de Medicina del Estilo de Vida?
En Espacio FloreSer, la consulta no se centra solo en un síntoma, sino en la persona en su totalidad. Se trabajan los 6 pilares de la Medicina del Estilo de Vida, evaluando cómo impactan en la salud física, emocional y mental.
Los 6 pilares de la MEV
- Alimentación
Se analiza el patrón alimentario, horarios, calidad de los alimentos, relación con la comida y contexto familiar. - Actividad física y movimiento
No se trata solo de ejercicio formal, sino del movimiento diario, el sedentarismo y las posibilidades reales de cada mujer. - Sueño y descanso
Cantidad, calidad del sueño, rutinas nocturnas y factores que interfieren con un descanso reparador. - Manejo del estrés
Estrés crónico, carga mental, exigencias externas e internas, y estrategias actuales de afrontamiento. - Vínculos y bienestar emocional
Red de apoyo, roles, límites, tiempo personal y estado emocional. - Consumo de sustancias y hábitos nocivos
Café, alcohol, tabaco, uso de pantallas, automedicación u otras conductas que puedan impactar en la salud.
Esta evaluación permite priorizar por dónde comenzar, sin sobrecargar ni generar más exigencia.
Las etapas del cambio: no todas estamos en el mismo lugar
El cambio de hábitos es un proceso. En consulta se identifica en qué etapa del cambio se encuentra cada persona:
- Precontemplación
Aún no hay intención de cambio. Tal vez aparecen molestias, pero no se las vincula con los hábitos. - Contemplación
Aparece la inquietud: “sé que algo debería cambiar”, pero todavía hay dudas o miedos. - Preparación
Se empieza a pensar cómo, cuándo y por dónde comenzar. - Acción
Se ponen en práctica cambios concretos, pequeños y medibles. - Mantenimiento
El objetivo es sostener los nuevos hábitos en el tiempo y adaptarlos a los cambios de la vida.
Reconocer la etapa evita frustraciones y permite intervenciones acordes al momento vital.
¿Cómo se aborda el cambio en cada estadio?
- Escucha activa y sin juicio: no hay recetas universales.
- Objetivos pequeños y alcanzables: el progreso se construye paso a paso.
- Educación en salud: comprender el porqué de cada recomendación.
- Flexibilidad: el plan se adapta a la maternidad, el trabajo, la edad y el contexto.
El foco no está en la perfección, sino en la constancia y la autocompasión.
El acompañamiento desde Espacio FloreSer
En Espacio FloreSer ofrecemos un acompañamiento integral y humano, que puede incluir:
- Consultas individuales de Medicina del Estilo de Vida
- Seguimiento personalizado
- Herramientas prácticas para la vida cotidiana
- Espacios grupales y talleres
- Integración cuerpo–mente–emoción
El objetivo es que cada mujer pueda volver a habitar su cuerpo con más energía, calma y bienestar, sin sentirse sola en el proceso.
Para empezar, no hace falta estar lista
Muchas veces el primer paso no es cambiar, sino permitirse pedir ayuda. El cambio de hábitos no es una exigencia más, sino una forma de cuidado.En Espacio FloreSer creemos que florecer también es animarse a empezar de a poco.
Dra. María Victoria Alomar

